
|
Newbury Street Muchas ciudades se quedan semivacías en verano, pero Boston es un caso extremo. Aunque la población fija de la ciudad no llega al millón, se calcula que el numero de personas que transita a diario sus calles entre Septiembre y Mayo ronda los dos millones. La mayor parte de esa masa flotante la constituyen los estudiantes universitarios. Creo que solo en la zona que engloba Boston y Cambridge hay más de 10 universidades y unos 200 colleges, entre los cuales figura mi alma mater, Emerson College. Una vez concluido el semestre de primavera, la mayoría de los estudiantes retorna a sus ciudades de origen, dejando Boston virtualmente vacio. Aquel año, yo decidí quedarme. Y ella también. Eran las tres de la tarde de un caluroso domingo de Agosto y la calle Newbury estaba desierta. Me daba un poco de grima caminar en medio de aquel silencio. No se movía una hoja, no había ni un alma en las aceras y los coches no circulaban. La ciudad entera parecía estar muerta. Aquella ausencia de sonido no hacía más que acrecentar mi sensación de soledad. Hacía ya más de una semana que ella no me hablaba y la situación no parecía tener visos de arreglarse. No recuerdo el motivo de nuestra discusión, solo sé que en aquel momento estaba convencido de que lo nuestro había llegado a su fin. Llevaba ya un rato pensando en ella, cuando la vi. Acababa de doblar la esquina con la calle Fairfax y caminaba directamente hacia mi. Parecía que la hubiese convocado con mi pensamiento. Ella no me había visto aún. Andaba cabizbaja, con la vista pegada al suelo. Al levantar la vista y verme, se detuvó en seco. Por un segundo, pensé que iba a darse la vuelta y desaparecer por la calle por la que había venido, pero al final optó por seguir caminando. Era imposible hacerse el sueco en una situación así. Estabamos los dos solos en aquella calle. Al llegar a mi altura, cogió aire y con evidente trabajo, me dijo: "hola". Aquel "hola" nos duró tres años. 06/08/2005 22:04 Enlace permanente. Tema: Cachitos de mi vida. Comentarios » Ir a formulario
La vida a veces tiene esas cosas, momentos especiales y mágicos.
Me alegro que tengas tan buen plan para hoy, mister. Fecha: 06/08/2005 19:25.
"Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos"... este relato parece salido del París de Rayuela.
Saludos... Fecha: 06/08/2005 23:26.
POLEDRA, al principio, cuando leí lo del plan no entendí de que hablabas y luego me acordé de tu post. Tengo las neuronas de vacaciones.
--- B, Horacio y la Maga salían a la calle sabiendo que se encontrarían. Yo ni esperaba, ni deseaba encontrarme a nadie aquel día. Fecha: 08/08/2005 17:43.
Muy bonito, caballero...que un "hola" dure tres años es increible, no?
;-) Fecha: 10/08/2005 11:46.
Genial! Y qué forma deliciosa de ponernos en situación!
Hay holas qué duran mucho, mucho... Un besazo! Fecha: 25/08/2005 09:34. |
El blog de Woodsman"I went to the woods because I wished to live deliberately, to front only the essential facts of life, and see if I could not learn what it had to teach, and not when I came to die, discover that I had not lived. I wanted to live deep and suck out all the marrow of life, to drive life into a corner and reduce it to its lowest terms, to know it by experience and be able to give a true account in my next excursion" (Henry David Thoreau)
Temas
Archivos
EnlacesOtrosMis blogs favoritos |